martes 29 de septiembre de 2009
Vuelta a la lectura: Larsson y Gamoneda
jueves 8 de mayo de 2008
Jimmy Liao
martes 29 de abril de 2008
Otra sorpresa literaria: "La elegancia del erizo"
martes 22 de abril de 2008
Vuelta al blog: a propósito de "El chico del pijama de rayas"
martes 11 de diciembre de 2007
Raine Koskimaa:buceando en el mundo de la literatura digital
martes 4 de diciembre de 2007
Colas para ver a Sorolla
miércoles 28 de noviembre de 2007
Tres de teatro
sábado 17 de noviembre de 2007
Una de ratas: A propósito de "Firmin", de Sam Savage
Allí estaba. Uno suele entrar muchas veces a una librería sin saber realmente lo que quiere, en busca de una epifanía, de un descubrimiento maravilloso. Ayer fue una de esas ocasiones. Durante el día no hubo ningún signo que hiciese pensar en que algo especial estaba por llegar, y sin embargo ocurrió. Allí estaba, esperándome, quieto, silencioso, pero diciendo con su voz callada: “Aquí estoy. No pases de largo”. ¡Qué colosal energía puede tener un libro! Los amantes de la lectura sabemos bien que la puede tener en grandes cantidades entre sus páginas, pero no siempre sospechamos que pueda desplegar su fuerza sin que ni siquiera lo hayamos tocado.
En la portada, sobre un fondo blanco inmaculado, el de los libros de Seix Barral, hay una ilustración a lápiz de una rata desaliñada leyendo un grueso libro. El ilustrador, Fernando Krahn, también ha realizado las que acompañan al texto en el interior del libro. Desconozco si son las de la edición original. Una portada magnífica, un título prometedor, un personaje que cautiva en las primeras líneas, un autor desconocido, Sam Savage… y un arranque brutal, en el que cita tres fantásticos arranques de Nabokov, Tolstói y Ford Madox Ford. Firmin, la rata culta, devoradora de libros y solitaria que protagoniza la historia, reflexiona a continuación, con no poca ironía y hasta crueldad, sobre esta fundamental parte de una obra literaria:
Concebía la primera frase como una especie de útero semántico repleto de atareados embriones de páginas sin escribir, resplandecientes pepitas de genio, ansiosas de nacer. De ese gran recipiente fluiría, por así decirlo, el relato completo. ¡Qué desilusión! (p.12)
Al narrar sus primeras horas de vida, en un mausoleo de libros, un museo de tesoros olvidados, un cementerio de lo no leído y lo ilegible (p.17), dice:
Yo nací, fui acogido y me amamantaron en el armazón deshojado de la obra maestra menos leída del mundo. (p.21). Se refiere a Finnegans Wake, de James Joyce.
No me extenderé adelantando más “perlas” de esta sorpresa literaria. Sólo he leído el primer capítulo y me ha gustado tanto que ya me atrevo a recomendarla sin reservas. Aunque el resto me decepcione, las páginas que ya he leído valen por sí solas para justificar la recomendación. No quiero desvelar nada más, debéis disfrutarla y descubrirla vosotros mismos.
Sam Savage. Firmin. Editorial Seix Barral. 2007
viernes 16 de noviembre de 2007
¿Qué es literatura digital? Tres notas sobre el artículo de Koskimaa
1. El artículo se abre de este modo: “Hablar de literatura digital produce una cierta incomodidad, e incluso hostilidad entre la gente”.
2. Las redes de publicación a las que se refiere el autor merecen una reflexión más detenida. Frente a las inconveniencias de la cadena tradicional, las redes presentan grandes ventajas, pero también generan una visión esencialmente empresarial de la cultura que parece aumentar día tras día. El negocio ante todo. Podemos pensar en la reducción de la espontaneidad, de la voluntad y necesidad del autor de crear un producto, de comunicar algo. Se mira siempre de reojo al mercado, cuando no se le mira directamente a los ojos, creando en función de los flujos de producción, del mercado, del impacto publicitario. Cada vez con más claridad aparece un horizonte regido por el merchandising y la mercantilización global de la cultura. Una mercadería que abarca todos los ámbitos, todos los productos susceptibles de ser comercializados: una película promociona un libro, que promociona el videojuego, que promociona…, creando una cadena en que los diferentes soportes se retroalimentan y promocionan exponencialmente. Por otra parte, no hay que perder de vista que este fenómeno, que he dibujado desde una perspectiva escéptica, ha generado un impulso de determinados géneros o subgéneros literarios, y de determinadas obras y autores, que habría sido impensable con el sistema tradicional. La lectura ha resultado muy favorecida en este proceso. Pero no cualquier lectura, sino la elegida para ser lanzada al mercado.
3. Por último, y en relación a los dispositivos electrónicos de lectura (e-books, etc.), la verdad es que no acabo de verme utilizándolos para la lectura extensiva. Creo que mis ojos no lo resistirían y que pronto me convertiría en un Borges necesitado de palabras, mendigando que alguien me leyera. Sí que funcionarían bien esos dispositivos para la lectura de minutos, la que se puede hacer en trayectos de autobús o metro. Una buena poesía para ser degustada en la hora punta puede ser un buen antídoto contra la soledad y la rutina. Por tanto, bienvenidos sean si nos permiten ampliar los horizontes de la lectura y de la comunicación.
miércoles 14 de noviembre de 2007
Laura Borràs en Alzira
El pasado sábado, Laura Borràs, de
Más allá de los contenidos estrictos, me parece oportuno reflexionar, aunque sea brevemente, sobre el trabajo que al parecer desarrolla. Antes de concluir habló del Màster de Estudis Literaris i TICs, e intuyo el empeño que ponen, ella y el personal de
Personalmente, he tenido ocasión de tutorizar a alumnos en dos cursos de formación del profesorado, y es muy curioso ver las reacciones de la gente ante este medio, analizar cómo se lee en la pantalla, cómo se responde, cómo se reflexiona, cómo se construye conocimiento. Es un fascinante mundo por explorar, y prometo intentar la publicación de nuevas entregas sobre las reflexiones que me vayan surgiendo.
Por otra parte, este humilde blog nació en el taller de blogs que tuvo lugar a continuación.
Laura, Bromera, IES Rei En Jaume, responsables y otros ponentes de la sesión del sábado, GRACIAS.
(Si mañana puedo, escribiré sobre el artículo)