miércoles, 23 de marzo de 2011

Los juegos del hambre, de Suzanne Collins


Título: Los juegos del hambre
Autora: Suzanne Collins
Editorial: Roca


Sigo en la onda de leer libros dirigidos a adolescentes y acabo de terminar éste que me recomendaron. Debo decir que me ha gustado mucho, me ha atrapado su acción, su ritmo, sus personajes, su intensa y dramática temática,... Pero no he perdido nunca de vista que es un libro para adolescentes y se me venía continuamente a la cabeza lo interesante que resulta para trabajarlo en plan "club de lectura". Hay tantos temas que se van tocando e insinuando que creo que puede dar para muchas y apasionantes sesiones a poco que los asistentes participen y entren en el juego: la televisión como espectáculo, los "realities", el consumo y la sostenibilidad, regímenes políticos democráticos y autoritarios, ...
Un apasionante universo de temas que apasionarán a los lectores y que nos darán mucho juego para fomentar la lectura.
Cuando aún me quedaban unas 20 páginas, corrí a una librería para hacerme con el segundo volumen de la trilogía. Lástima que tendré que esperar algunos días hasta conseguirlo.
Hasta entonces, me reconforta el recuerdo de la historia y de lo que he disfrutado con su lectura.

miércoles, 16 de marzo de 2011

El libro del cementerio, de Neil Gaiman


Título: El libro del cementerio
Autor: Neil Gaiman
Editorial:


También semanas después de su lectura, escribo esta reseña. Me dio un día por comprar algunos libros destinados a público juvenil, después de varios intentos frustrados en el pasado, y el primero de ellos, este "Libro del cementerio" ha sido una interesante sorpresa.

Tal vez algo previsible pero con fuerza narrativa más que suficiente, con un escenario que agrada a los jóvenes, con unos personajes atractivos y elementos narrativos con gancho para el público al que se dirige, la lectura de esta novela me ha dado buenos ratos y satisfacción suficiente para recomendarla.

Los infinitos, de John Banville


Título: Los infinitos
Autor: John Banville
Editorial: Anagrama


Esta es una gran obra. Por obligaciones de todo tipo y perezas varias, escribo esta reseña varias semanas después de su lectura, por lo cual todo queda un poco difuminado y como pasado ya.

Me pareció una novela excelente, muy bien escrita y muy bien traducida. Con un arranque bellísimo y sorprendente, algo que aprecio mucho en los libros de Auster o de García Márquez, entre otros, el punto de vista narrativo, el de un dios griego que ve a los humanos sin serlo, es excelente y permite al autor una mirada antropológica, externa, al mundo de los humanos, a sus manías, a sus costumbres, a sus emociones a flor de piel, mostrando sus miedos, angustias y anhelos.

Aunque en algún pasaje se me hizo un pelín pesada (y en general no es una lectura fácil sino que requiere una concentración notable), disfruté de ella enormemente, con esa calidad literaria excelsa y vibrante. Muy recomendable.

viernes, 21 de enero de 2011

Sunset Park, de Paul Auster


Título: Sunset Park
Autor: Paul Auster
Editorial: Anagrama / Círculo de Lectores


Paul Auster continúa siendo un excelente narrador, retratista de personajes que se pegan a tu piel mientras dura la lectura, abatidos, caídos, deslumbrantes, rebosantes de humanidad, defectos y virtudes, afrontando con valentía (la única forma de afrontarla) la adversidad, la fatalidad. Porque Sunset Park es, ante todo, una novela sobre la fatalidad.

Comencé la lectura del último Auster hace dos semanas, en un momento muy crudo de mis últimos tres o cuatro crudos meses, y reconozco que leer sus dos primeras páginas me elevó y me ayudó a afrontar una lectura que me ha acompañado durante estos últimos 14 días, sintiéndome acompañado por Miles, Morris, Wila, Alice, Bing, Ellen, Pilar,... afrontando su propia fatalidad.

Los comienzos de las novelas de Auster continúan siendo tan potentes como lo eran en sus primeras obras y en las que siguieron. Pura fuerza, pura vida, grandeza de la lengua y la narrativa que hacen que el libro se te pegue a las manos, los personajes te cojan del brazo y no permitan que les dejes hasta que concluya la historia, y así, cogidos del brazo, te acompañen dándote fortaleza.

He disfrutado mucho de esta novela. Es una suerte que exista alguien como Paul Auster que escribe de ese modo. Yo os recomiendo esta historia fervientemente. Sigo creyendo en Auster.

sábado, 15 de enero de 2011

El sueño del celta, de Mario Vargas Llosa


Título: El sueño del celta
Autor: Mario Vargas Llosa
Editorial y año de publicación: Alfaguara, 2010


Cogí este libro con ilusión. Lo saqué de una biblioteca, aunque no soy persona de sacar libros prestados, ya que me da la impresión de que me tengo que dar prisa en leerlo, que puede haber gente esperando que se verá perjudicada por mi demora. Y ésto casi siempre condiciona la lectura. También es un poco lo que me ha pasado en esta ocasión.

El libro está muy muy bien escrito. Con una excelente documentación, con un tema y un personaje principal interesantes, con compromiso ético. Narra las peripecias de Roger Casement, irlandés que asumió el compromiso ético de denunciar los abusos que se estaban cometiendo contra la población nativa del Congo y la Amazonía a principios del siglo XX, en pleno furor occidental por enriquecerse con la explotación salvaje de productos como el caucho. La valentía de Casement le costó finalmente la vida, ejecutado y derrotado por un sistema político vendido a los intereses comerciales y estratégicos.

Es una novela conmovedora, muy bien escrita como ya he dicho, con un personaje poliédrico y complejo, que va evolucionando a lo largo de la narración hasta adquirir un compromiso pleno con las poblaciones que estaban siendo cruelmente explotadas y torturadas, posicionado contra la codicia y la avaricia humanas. Un compromiso que también contrae con su tierra natal, Irlanda, y con la causa separatista. Una gran novela, comprometida y necesaria. Bastante insólita en un panorama de tochos fáciles y novelillas para leer y olvidar.

Otra cosa es mi aventura personal de lectura. Inmerso en unas semanas complicadas en el terreno laboral, disponía de poco tiempo para la lectura. La profundidad y riqueza de la prosa de Vargas Llosa hacía que avanzase con lentitud, hasta me parecía que a veces era como si ya lo hubiese leído, con la sensación de que ya había dejado claro lo que de nuevo se pretendía explicar o ilustrar. Hasta que hace unos días tomé una decisión. Comencé a leer por encima, saltando páginas, hasta las últimas, que ya leí con detenimiento, consciente de que tenía que terminar el proceso de lectura. Así me reconcilié plenamente con la novela, la dejé en mi memoria como una obra interesante y devolví el ejemplar para que otra persona lo disfrute.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Historia secreta de una novela, de Mario Vargas Llosa


En plena euforia comercial tras la concesión del Premio Nobel de Literatura a Mario Vargas Llosa, de lo que me alegré mucho cuando lo oí por la radio, me agencié un par de libros suyos que recogen parte de sus interesantes artículos y conferencias.

Historia secreta de una novela recoge una conferencia leída por Vargas Llosa en Washington State University (Pullman, Washington) en 1968. Publicada en forma de libro en 1971, es una relación muy interesante de los materiales y experiencias que tomó de la realidad y que le sirvieron para urdir la trama de su novela La casa verde. Se lee con mucho agrado y rapidez, tanto por su brevedad (78 páginas en mi edición de 2008) como por la riqueza expresiva y el ritmo que son habituales en la obra de Vargas Llosa. Un poco en la línea de lo que luego sería el imprescindible La verdad de las mentiras, Historia secreta... es un librito interesante que he disfrutado mucho.

martes, 2 de noviembre de 2010

Arroz pasado, de Juanjo Sáez


Título: Arroz pasado
Título original: Arròs covat
Autor: Juanjo Sáez
Editorial: Reservoir Books, 2010


Después de obras muy celebradas y aclamadas, tales como El arte, y de descalabros y decepciones, como las tiras que le encargó El País, vuelve Juanjo Sáez por sus fueros, con su desparpajo natural y su estilo naif y chapucero, en el mejor de los sentidos. A mí me encanta su estilo sencillo, de trazos rápidos, con textos escritos a mano, intencionadas faltas de ortografía y, en general, un estilo fresco, espontáneo, que da la impresión de improvisación y falta de reflexión. Creo que en esa frescura reside buena parte del encanto de este dibujante, cuya obra hay que conocer.
Yo lo descubrí hace unos años y por casualidad, dando vueltas por una librería . Que El arte llamase mi atención desde la estantería es un misterio , pero ejerció al instante un influjo sobre mí que hizo que me entusiasmase con esta aproximación desenvuelta y desmitificadora al arte, que desenmascara algunos recovecos oscuros y ensalza las virtudes del mundo del arte. Es un volumen absolutamente delicioso, tierno y genial que recomiendo vivamente.
Antes de eso, publicó Viviendo del cuento, un divertido repaso a ciertos aspectos de la modernor, donde no deja títere con cabeza. Y después llegó Yo, su particular ajuste de cuentas a raíz de las decepcionantes tiras que publicó en el diario El País hace unos veranos.
Arroz Pasado recupera sus temas preferidos, los personajes más cool de una Barcelona ensimismada, llena de diseño y glamour. El libro nace como guión de una serie de televisión, un encargo de TV3. Y me ha gustado. He disfrutado de sus casi 800 páginas, y ésta es sólo la primera parte.
Gracias, Juanjo, por seguir refrescándonos con una obra tan suculenta como ésta. Ahora acudiré a la red para no perderme los episodios de la serie mientras espero el siguiente volumen.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Tres maneras de volcar un barco, de Chris Stewart


Título: Tres maneras de volcar un barco
Autor: Chris Stewart
Editorial: Salamandra, 2010


Chris Stewart es conocido en nuestro país por su libro Entre limones, que según tengo entendido narra su vida en España. Creo que es, por tanto, uno de tantos ingleses que se ponen el mundo por montera, viajan sin reparos y se buscan la vida de cualquier manera, abiertos a la improvisación y la inestabilidad, algo que siempre me ha sorprendido de los británicos.

Hace unas semanas, Stewart fue entrevistado por Pepa González en RNE, en ese programa incombustible y gozoso que emiten los fines de semana por la mañana, Hoy no es un día cualquiera. Mientras me revolvía perezosamente entre las sábanas, pues la cama es mi sitio preferido para escuchar este programa, escuché la entrevista en la que también hablaron de Islandia, país que visité hace un año y que me fascinó. Sin lugar a dudas, me habría quedado a vivir allí durante una temporada, al menos hasta que el frío intenso y las larguísimas noches me hubiesen hecho rehacer las maletas para volver a España. Al oir que en Tres maneras de volcar un barco se narra un viaje a Islandia y más allá, me pareció apetitoso acercarme a mi librería y agenciarme el libro.
Lo comencé con cierta desgana, amplificada por la falta de tiempo para dedicarle una lectura tranquila que abarcase al menos unas cuantas páginas en cada sesión. No me ha decepcionado, pero debo admitir que hasta que no llegó un fin de semana largo que me ha permitido estirarme en su lectura, no lo he disfrutado plenamente. Se lee con facilidad, con amabilidad, y me ha permitido vivir un extraño, peligroso y apasionante viaje a Islandia y Groenlandia, entre otras experiencias en las islas griegas. Nunca he viajado en un barco pequeño, no tengo ni idea de navegación ni se me ha pasado nunca por la cabeza, pero este libro me ha permitido vivir la experiencia de primera mano y sin moverme de casa. Una nueva ocasión de confirmar, y disfrutar, la magia de la lectura.

domingo, 31 de octubre de 2010

El gourmet solitario, de Jiro Taniguchi y Masayuki Kusumi


Título: El gourmet solitario
Autores: Jiro Taniguchi y Masayuki Kusumi
Editorial: Astiberri, 2010
Primera edición en japonés: 1997

Mientras sigo postergando o aplazando la lectura de Algo elemental, gozosa obra llena de erudición y calidad, me voy enganchando a otras lecturas, tal vez más ligeras pero no por ello menos interesantes.

La obra de la que me ocupo en esta entrada es bastante peculiar. En pleno boom del cómic y la novela gráfica, se publica en castellano El gourmet solitario, obra de los japoneses Jiro Taniguchi y Masayuki Kusumi publicada en japonés en 1997, aunque alejada de la moda manga (que también hace furor en estos tiempos). Narra simplemente las andanzas de un solitario comerciante y la forma en que sacia su apetito cada día en locales de diferentes barrios y zonas del país a los que su trabajo le lleva. Con un estilo muy contenido y parco, bastante habitual en el género, con un dibujo de líneas claras y personajes (curiosamente) más bien de rasgos occidentales, me ha parecido interesante el enfoque antropológico que se va desprendiendo de la narración: comer para saciar el apetito, las diferentes cocinas (popular, elitista,...) y la riqueza cultural que aportan, la relación entre la comida, los sentimientos, los recuerdos y las emociones,... En definitiva, esas cosas que convierten un acto tan cotidiano y rutinario en una de las formas más elevadas de la cultura humana: la capacidad de transformar las materias más humildes y modestas en alimentos para el cuerpo y el alma.
El gourmet solitario es también un viaje por la ciudad de Tokio y otras zonas del país, un recorrido gastronómico y vital que puede llamar especialmente la atención de aquellas personas interesadas en la gastronomía japonesa, más allá de la archiconocida y ya trivializada cocina china, establecida desde hace años en medio mundo.
Una nueva ocasión de comprobar la fuerza y la osadía del género, que se atreve con temas novedosos e interesantes.

lunes, 11 de octubre de 2010

Del Corfú de Durrell al Londres de Enric González


Una vez finalizado el fantástico viaje a la isla griega de Corfú, de la mano de Gerald Durrell con Mi familia y otros animales, (libro y viaje que recomiendo vivamente, y que continuaré con los siguientes títulos de la trilogía), volví a pasar por Londres acompañado en esta ocasión de Enric González, periodista que desempeñó allí su trabajo durante un tiempo.

Historias de Londres (RBA, reedición de la primera edición de 1999) parte de la fascinación por esta gran ciudad, grande en todos los sentidos, que profesa González, y que no necesitaba transmitirme , pues es una ciudad que admiro desde el ya lejano momento en que llegué al "baggage claim" del monumental (en todos los sentidos; desde entonces me fascinan estos espacios de tránsito perpetuo) aeropuerto londinense de Heathrow.

Este libro cuenta con mi complicidad desde el mismo título, por tanto es como conversar tranquila y emocionadamente con alguien que siente lo mismo por la ciudad. Una lectura-conversación agradable, nostálgica, que me aporta datos y secretos que no conocía, y me permite pasear de nuevo por sus calles, entre sus gentes.

Pasé unos días de agosto de este año en la capital británica, tan espléndida o más que siempre, y redescubrí la fuerza narrativa de sus edificios, jardines, calles y otros detalles. Todo me habla de su pasado, de otros tiempos, de la historia interminable de una ciudad que adoro y que me acogió como una gran madre.

Con Enric González, he compartido la añoranza y las historias de la ciudad. Un libro que se lee de un tirón, con agrado, y que recomiendo a todos los que gustéis del viaje (aunque sea con un libro entre las manos).

Y ya estoy haciendo las maletas para enfrascarme en un nuevo viaje. Todavía estoy decidiendo adónde.